dimarts, 14 de febrer del 2012

Puedo ser

Puedo ser muchas cosas; puedo ser increiblemente desordenada, puedo ser sarcástica, puedo ser domilona, puedo ser fanática de Extremouro, puedo ser tan graciosa como aburrida, puedo ser la mejor amiga que te eches a la cara y puedo ser la persona que más putadas te haga, puedo ser tierna cuando nos tumbamos en el sofá, puedo ser tan empanada como atenta, puedo ser la que te haga soñar una noche de invierno, puedo ser la que te toque el pelo antes de dormirte, puedo ser la persona más triste del mundo y sacarte una sonrisa, puedo ser casualmente oportuna.

Por poder, también puedo traerte regaliz rojo a la cama, puedo cantarte la cancion del Hatori el Ninja en mitad del Parc de la Ciutadella i puedo cantarte la cancion del gall i la gallina en medio del Puerto de Barcelona, puedo enseñarte a tocar el bajo o lo poco que se, puedo escribir textos a las 2 de la madrugada por ti, puedo gritar tonterias en medio de una clase, puedo esconderme bajo las sabanas para que me busques, puedo pelar patatas para cenar, puedo inventarme refranes sin sentido alguno, puedo tirarte 3 cojines y que no te de ni uno, puedo huir a otra ciudad en busca de cachimbas y demás y te puedo intentar hacer feliz con todas mis fuerzas.

Puedo ser muchas cosas, pero primero de todo, lo que esta claro que soy es yo misma.
Yo no soy ni tu, ni quizá tu mejor sueño ni tampoco tus flaquezas.
No soy ni tu mal humor ni tus pitis sin acabar.

Así que por poder ser, que no falten, pero tened claro lo que soy primero. Y no creo que con este texto tengais suficiente.

Y puestos a poder, puedo volar... ALEHOP!

diumenge, 12 de febrer del 2012

Por el momento en el que colgué este texto por primera vez.

Té de frutas del bosque mezclado con té de China, todo adornado por una galleta de coco con chocolate y una cachimba con sabor a plátano. Verdades y trampas que se quedan en un bar. Miradas que no son sólo miradas. Miradas que son lo único que no se deterioran con el tiempo. Miradas que quieren odiar, que se autoconvencen de ello pero que cuando se cruzan se olvidan y simplemente son. Meses sin que esas miradas se mirasen. Meses ausentes, miradas observadoras, pacientes, amistosas. Miradas que sólo son miradas si se miran entre ellas. Ojos. Ojos oscuros, profundos. Profundos. Profunda la ciudad dónde te pierdes, no sólo una, sino dos veces. Largos los caminos, los atajos, el campo verde. Colina abajo. Te quieros sinceros. Bromas dolorosas sobre Galícia. Móviles sonando en silencio. Silencio cuando las miradas se miran. Sonrisas cuando las miradas se miran. ¿La cachimba se paga? No tenía ni la más remota idea, pero tenemos el dinero justo. ¿Cómo volvería a casa? Pues gracias a ti.

dijous, 2 de febrer del 2012

Cargas

¿Sabéis esa sensación de querer escribir algo y que no te salga ni la más mínima frase para expresar lo que sientes? Pues esa tengo yo ahora mismo.

No quiero hablar de nadie en concreto ni de nada, sólo quitarme este peso que llevo encima, que parece que está muy cabreado, furioso o yo que sé cómo. Que me aporrea el estomago, me anuda la garganta y me desvela por las noches.

Quiero quitarme este peso de encima, cual mochila en la espalda, que no me deja ir con la cabeza bien alta y hace que una mueca poco común se apodere de mi cara.

Sé lo que he hecho, espero saber del cierto lo que hago y supongo que no sabré nunca lo que haré.