Ciertos hechos que te hacen ver a la gente de otro modo, te
destapan los ojos y te hacen ver lo invisible, lo increíble y lo innombrable.
Un
simple “no esfuerzo”, que rematadamente les da igual, que lo ignoran y que van
a lo suyo. Que sin más, ya no eres importante, ni una simple pregunta por
responder ni tampoco una respuesta que dar.
Es triste, muy triste, que se tenga que llegar a veces a
estos extremos con ciertas personas sin ningún motivo aparente.
Ya no es cuestión de echar de menos, de querer o de
afectividad, es el hecho del interés, la incapacidad de pensar en la otra
persona, de ser, por decirlo de alguna forma, apático, y de que, sobre todo y
sobre todas las cosas, que te la sude lo que pueda llegar a pensar y/o sentir.
Repito, es triste, muy triste, que no lo haya visto antes,
que me lo hayan dicho por todas bandas y que siguiera con la barrera de fuego
defendiendo algo que no se merecía ni una de aire.
Es triste, muy triste, que pueda llegar a sentir esto.
Es triste, muy triste..
Qué triste.
Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada